Bienvenidos

Compartiendo nuestro apredizaje

sábado, 30 de octubre de 2010

pariré y me partiré...

Tomando más de cerca el momento del parto,
preparándolo y ya no viendolo de lado, a lo lejos, o más o menos imaginándolo...
sino cerquita, enre mis manos, lo veo, lo huelo, lo toco...
tras ir viendo videos, leer testimonios,estar con quienes asistirán el nacimiento, visulizarlo...
voy acercándome a la idea y tomando conciencia de lo que vamos a vivir,
hago mías frases que me han ido llegando....y se han quedado navegando por la mente...
"..daré a luz y pariré, me haré PAR,me dividiré..."
"...moriré, casi...y cuando parezca que ya me he ido, es cuando nuestra nena habrá llegado siendo un ser diferente al mío, un cuerpo, otro, que se desprenderá del mío..."
"la muerte y la vida a un paso"
"dejar de estar para que pueda llegar ella..."
Siento que es lo más grande que pueda llegar a vivir, al menos en este plano de existencia,
siento emoción y mucha responsabilidad, por ahora, por prepararme y poder estar ahí en cuerpo y alma, acompañando a nuestra pequeña, facilitándole la llegada...

lunes, 25 de octubre de 2010

Tener un bebé en casa es una alternativa segura


7 de septiembre de 2009
NUEVA YORK (Reuters Health) - Un estudio canadiense reveló que si son atendidos por una partera registrada, los partos en el hogar son una alternativa segura frente a dar a luz en un hospital.

Los resultados de la investigación replican los de un estudio danés publicado en julio que reveló que un parto planificado en el hogar es una opción segura, siempre que haya disponible una partera bien entrenada, un buen transporte y un sistema de derivación adecuado en el lugar, y que la madre tenga bajo riesgo de desarrollar cualquier complicación.
En el nuevo estudio, el equipo de la doctora Patricia A. Janssen, de la University of British Columbia, en Vancouver, observó los resultados de 2.889 nacimientos planificados en el hogar asistidos por parteras registradas, en British Columbia entre el 2000 y el 2004.
Esos resultados fueron comparados luego con los de 4.752 nacimientos hospitalarios atendidos por el mismo grupo de parteras y los de 5.331 partos atendidos por médicos en el hospital.
Janssen y sus colegas informaron que la tasa de muerte infantil en los partos en el hogar atendidos por una partera registrada no difería de la de los nacimientos planificados en hospitales.
La tasa de muerte infantil por cada 1.000 nacimientos fue de 0,35 en los partos planeados en la casa, comparado con 0,57 en los nacimientos asistidos por partera en el hospital y 0,64 en los partos hospitalarios realizados por médicos.
Además, las mujeres que dieron a luz en sus casas de manera planificada eran menos propensas que las atendidas por parteras en hospitales a tener monitoreo fetal electrónico, parto vaginal asistido, desgarros importantes en el canal de nacimiento y sangrado después del parto.
Se encontraron resultados similares cuando se los comparó con los nacimientos hospitalarios asistidos por médicos.
Los bebés nacidos en el hogar eran menos proclives a requerir resucitación y oxígenoterapia después de 24 horas, comparado con ambos tipos de partos en hospitales, aunque eran más propensos a ser admitidos en centros médicos.
En un comentario relacionado, la partera Helen McLachlan, de La Trobe University, en Bundoora, Australia, y un coautor señalaron que este estudio "implica una gran contribución a nuestro conocimiento sobre la seguridad del parto en el hogar".
Ambos instaron a que se recolecte más evidencia, en lo posible con ensayos controlados realizados al azar.

  • FUENTE: CMAJ (Canadian Medical Association Journal), 15 de septiembre del 2009

La vida intraterina ¿paraiso?

Preguntándome por qué normalmente nos referimos a la vida intrauterina como a un paraíso, busco en el diccionario y leo: "Paraíso, jardín de delicias supuesto en una vida no terrenal". Así pues, estaríamos hablando de un jardín de delicias donde el embrión y más adelante el feto puede disfrutar de todo lo que necesita para su desarrollo como persona.
Se da por supuesto, que en un jardín de delicias todas las necesidades, tanto físicas como emocionales, deben estar cubiertas, pues cuando hablamos de un lugar paradisíaco todos pensamos en un espacio donde la felicidad y la alegría están aseguradas, además de la nutrición física. Esto es lo que debería ser el útero materno para los bebés y, desgraciadamente, a menudo no es así.
El Dr. Verny dice: "El útero es el primer mundo del niño. La manera en que lo experimenta, como amistoso u hostil crea predisposiciones de la personalidad y el carácter". Una gran verdad. Suscribo totalmente esta afirmación ya que he tenido ocasión de experimentarlo, y he podido constatar cómo mi experiencia intrauterina ha condicionado mi vida.
Las emociones, los sentimientos, los pensamientos y las creencias de la madre hacia su embarazo, hacia ella misma y respecto a la vida, pueden influir decisivamente en la "manera de ser" del niño, entendiendo por "manera de ser" todo un conjunto de tendencias y actitudes hacia la vida, el mundo, los otros y hacia sí mismo.
Así pues, el útero materno debería ser ese lugar paradisíaco donde el niño encontrara todos los ingredientes necesarios para su desarrollo. Normalmente, damos por supuesto que esto ya es así, pero nos equivocamos. El niño intrauterino no sólo tiene necesidades físicas, también tienen necesidades afectivas como todos los seres vivos, y a menudo estas últimas no le son reconocidas.
Si pensamos un poco en cuales pueden ser estas necesidades podríamos hacer una larga lista, de las cuales tan solo nombro unas cuantas a título de ejemplo:

Necesidad de amor incondicional

Podemos hacerle llegar este tipo de amor si renunciamos a nuestras expectativas sobre él / ella.
Enviándole conscientemente pensamientos y sentimientos amorosos de deseo y alegría por el solo hecho de su existencia se sentirá incondicionalmente querido/a.

Necesidad de respeto

El respeto acompaña siempre al verdadero amor, es un ingrediente importante del amor incondicional. Respetémosle y querámosle tal como es, y no por lo que esperamos o necesitamos que sea.

Necesidad de compañía

Realmente el niño intrauterino puede sentirse muy sólo y aislado si no pensamos en él como lo que es, una vida que late entre nosotros deseando que sintamos su presencia y le dejemos ocupar el lugar que le corresponde. Cuando pensamos y hablamos con él / ella, además de sentirse acompañado/a, se sentirá integrado/a en un "núcleo familiar", al cual necesita pertenecer primordialmente para poder construir sus raíces como persona.

Necesidad de ser contenido

La cavidad uterina ofrece al bebé la contención necesaria para su crecimiento, pero la "calidad" de esta contención vendrá dada por la "calidad" de los pensamientos y sentimientos que le enviemos conscientemente. Ésta es una sutil diferencia que permitirá al niño sentir que está en el lugar adecuado y en el momento oportuno. Es ofrecerle la experiencia de "saber" que dispone de un cuerpo con una energía que no le rechaza, que le acepta incondicionalmente, que le permite "estar" y le "da permiso" para existir. Estos elementos nutrirán directamente su "yo primitivo" núcleo de la auto seguridad, autoconfianza y autoestima que tanto necesitará para su vida externa.

Necesidad de reconocimiento

El mejor acto de reconocimiento que se le puede ofrecer al niño intrauterino es pensar en él como lo que es, un ser vivo con todo un potencial para desarrollar al margen de nuestras expectativas, con todas las capacidades para ser una persona independiente y autónoma que no ha de "hacerse cargo" de nuestras necesidades afectivas (al contrario, nosotros debemos atender las suyas para contribuir de esta manera a su desarrollo).
Mediante este acto, los padres facilitaran el camino evolutivo de su hijo cuando éste salga a la vida externa, pues le reconocen el derecho a ser él mismo y, por tanto, a ser libre. Es aceptar que los hijos vienen a través de nosotros pero no nos pertenecen, y nosotros hacemos únicamente de vehículo facilitador del desarrollo de todas sus capacidades.
Creo que estos son requisitos a tener en cuenta a la hora de prepararnos para dar la "Bienvenida a la vida" a nuestros hijos. Reconociendo y atendiendo todas estas necesidades "in útero" conseguiremos un firme y sólido vínculo prenatal creando las bases para una existencia de plenitud y alegría. Es entonces cuando podremos afirmar que la vida intrauterina es un "paraíso".
Autor: Teresa Panisello Pla

jueves, 21 de octubre de 2010

el anillo pélvico

Y cuando sientas que se van moviendo esas visagras que unen los maravillosos huesos de la pevis, cómo se van hidratando, elastificando...y sientas posible su movimiento, toques cada articulación, cada reborde óseo , cada cartílago y cada conjunto de ligamentos.... que ceden, quieren moverse a ese ritmo y te piden más movimiento, que dances, que dejes a tus caderas libres, que sacudas con ellas todas las tensiones que han sido grabadas en ellas, que sueltes peso, que dejes fluir en movimientos oscilantes tu cintura y seguidas tus piernas, las rodillas suben y bajan sin llegar a estirase del tod, porque ya están sumergidas en ese oleaje...
La conexión del periné con la tierra se hace más evidente y un chorro de luz te fija a ella para darte seguridad, base, fuerza, ahí estás, preparándote para lo más grande, para lo que toda mujer es capaz y tiene derecho a disfruar, dar paso a la vida, que la vida discurra por su cuerpo, hacer camino y facilitar el paso de un nuevo ser que impulsado por el latir de vivir hace presencia y llega a nuestros bazos.
Así que a bailar, a gatear, a jugar como leonas, a soltarnos los pantalones prietos y a disfrutar de nuestras redondeces maravillosas!!!

viernes, 1 de octubre de 2010

iniciando el último trimestre

Conociendo que la fecha probable de parto sea el 31 de diciembre, hoy ya a 1 de octubre con la idea de que quedan tres meses...wow!
Ya bajando el ritmo, organizando, aspectos laborables, aspectos de logística, el nidito para la nena....
Y dando más lugar en el cuerpo y en la mente a todo el proceso, más consciencia y más conexión física...ummmm...y ganitas de disfrutar el tiempo que queda...saborearlo, compartirlo, respirarlo muy hondo,largo y suavecito...
Yoga para embarazadas una opción que personalmente me encaja muy bien y animo a aquellas que les apetezca trabajar su cuerpo durante la gestación a esta práctica, además de poder compartir con otras mujeres, sentir el cuerpo, los cambios, conectar con el bebé...y dejarse guiar por el yogui...sin juzgarse ni estresarse si lo hago bien o mal, si lo que siento tiene que ser o no...
Y la nena cada vez con movimientos más hondulantes, tranquila pero presente, acompañándonos mucho,
y nosotros agradeciéndole el habernos elegido.