Inmersos en un vivir a la carta, parece que la vida ha sido despojada de nosotros mismos sin recordar que ella nos hizo posibles.
Quiero decir, queremos elegir cuándo tener los hijos, cuando tienen que aparecer y los métodos de reproducción asistida están a la orden del día.
No importa que nuestras esencias estén ya maduritas, les obligamos como sea a que den todo de sí y creen el deseado bebé.Estos bebés, qué fuerza, qué potencial, qué "pila" energética les estamos dando?
Hacer vida desde la vida, fluir en pasión y actitud amorosa...y respetar a nuestros cuerpos, estos que ahora habitamos...
Queriendo salir un poco de la burbuja maternal, me decidí a leer una novela, fruto de Sant Jordi, en estas primeras vacaciones que pasamos parte por tierras catalanas. Vamos a dejarnos llevar por una historia que no sé ni de que va, pero el autor ya conocíamos...bien.("El año de Saeko" Kyoichi Katayama, Alfaguara).
Resulta que la chica hace de madre de alquiler, llevando en su vientre el embrión fruto de una reproducción in vitro, el óvulo de su hermana y el esperma de su cuñado...wow....y qué pasa?ella enloquece, sí, enloquece y hay un aborto, sí, al final del embarazo.Quedan, ella y su pareja, como un matrimonio que ha perdido su bebé.
Me pregunto, cuántas mujeres enloquen al hacer de madre de alquiler?cuántas estarán sintiendo sus movimientos en el vientre y sonreirán felices, empapadas en una dulce ilusión?y estas mismas comerciando la vida....y sobresaltándose al conocer el final de su estado...
al principio del embarazo vi en documentos TV un documental sobre mujeres de alquiler hindúes, una mujer amarericana que donaba sus óvulos y hombres israelies, parejas homosexuales, que donaban su semen y elegían a la mujer que donaría sus óvulos a través del ordenador...para poder "tener" su bebé.
Qué pasa con todo esto?
la madre que acoge en su vientre, que nutre poquito a poco esa vida, que siente el crecimiento,que le habla y le mima....es su cuerpo quien le protege al bebé, son sus sonidos los que oye, es su voz, es su energía, su pensamiento....
y la madre que dona su óvulo, que da su esencia, su herencia...y para ello se hormona una y otra vez...
y la madre que recoge al bebé, que puede ser la misma que donó su óvulo, u otra, y será su madre a los ojos del bebé...
qué es todo esto?qué repercusiones puede llegar a tener?no es de locos?qué desafío es este?
A qué estamos jugando, qué vidas estamos ceando...por qué no dejar que la vida traiga vida,
así, sin más, respetándola por favor...
si tiene que llegar llegará, en la forma que sea,
cuántos bebés estarán esperando amor incondicional y respeto,
pero no, parece que hay que "fabricar" los nuestros, nuestros?
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